El proyecto ImpactAR – Desafío 58: Un estudio sobre las transformaciones en curso y los escenarios futuros en los mercados de trabajo agrario / Gabriel Bober

El proyecto fue aprobado en el marco de la convocatoria “ImpactAR Ciencia y Tecnología” del ex Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, destinada a  la promoción de proyectos de investigación y desarrollo en organismos públicos de todos sus niveles, orientados a la búsqueda de soluciones a desafíos que requieran del conocimiento científico o el desarrollo tecnológico y, de esta manera lograr un efecto positivo en la sociedad.

El proyecto ImpactAR-Desafío 58“Cuantificación y caracterización de los mercados de trabajo de actividades de base agraria para la gestión de políticas públicas.”, fue impulsado y redactado por nuestra querida compañera Mariela Blanco y es desarrollado desde el CEIL-CONICET. El organismo público que origina la demanda es el ex Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación (MTESS) y cuenta con el apoyo para su implementación  del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).

El objetivo general es relevar las características de los mercados de trabajo agrarios en las producciones más importantes del país, con el propósito de obtener información sistematizada acerca del funcionamiento de esos mercados en función de la magnitud y la composición de la demanda de mano de obra, y el perfil de la oferta de trabajo. El proyecto incluye entre las principales producciones de base agraria aquellas que resultan significativas en función de la superficie que ocupan, los volúmenes de producción, y/o el carácter intensivo en lo que se refiere al uso de mano de obra.

En el marco de profundas transformaciones productivas y tecnológicas que tienen lugar en la agricultura y la ganadería a nivel local e internacional, el proyecto propone la construcción de indicadores que den cuenta de esos cambios en el empleo y los mercados de trabajo, abarcando actividades de importancia local o regional e identificando posibles escenarios laborales para el futuro próximo. De tal manera, los distintos informes por actividad productiva contemplan la magnitud de la demanda, los calendarios de trabajo agrario, los coeficientes de demanda de trabajo según las tareas y el nivel tecnológico de las empresas agropecuarias y las características del empleo relacionadas con el perfil socio demográfico de los trabajadores que lo realizan.

Hasta la aparición de este boletín, están publicados los trabajos de investigación relacionados con los mercados de trabajo de la ganadería bovina en la provincia de Buenos Aires, avicultura en la provincia de Entre Ríos, forestación en la provincia de Entre Ríos, durazno en provincia de Buenos Aires, olivo en la provincia de Catamarca y la Rioja, pera y manzana en la provincia de Río Negro. Asimismo, se encuentran próximos a su publicación los estudios dedicados a la ganadería ovina en la provincia de Santa Cruz, la vid en Mendoza y la producción de caña de azúcar en la provincia de Tucumán.

Los resultados confirman la magnitud de las transformaciones productivas y tecnológicas ocurridas en las últimas décadas, en el marco de un sistema productivo empresarial que tiende a la intensificación, la profesionalización y la concentración.

Un aspecto que va estableciendo el avance del proyecto en los distintos informes por producto es el impacto diferencial de estas incorporaciones de tecnología en las distintas producciones. Se trata, según el caso, de innovaciones de origen diverso: mecánicas, biológicas, de manejo, digitales, etc. En algunas producciones las innovaciones tecnológicas se generalizan produciendo modelos productivos homogéneos con pocas variaciones. En otros la tecnología se va incorporando más lentamente en los segmentos de mayor capacidad económica y de gestión, dependiendo de situaciones de mercado o por emergencias climáticas, lo que genera estratos tecnológicos de productores mas diferenciados.

De esta manera, mientras que en algunos estudios por producto se encontraron dificultades para incorporar las heterogeneidades y sintetizar el modelo productivo en tres o cuatro tipos de perfiles tecnológicos de productores, en otros se trató de enfatizar las diferencias existentes en las formas de realizar algunas tareas, de tal modo de diferenciar situaciones que en la práctica aparecen como muy similares debido a la uniformidad del modelo productivo.

Del mismo modo, el impacto en la demanda de trabajo no es homogéneo: algunas tecnologías tienen impactos menores respecto a transformar los requerimientos o sumar nuevas tareas a los calendarios de trabajo, mientras otras generan impactos significativos. Dentro de estas últimas, se diferencian las que modifican o eliminan tareas disminuyendo la cantidad de fuerza de trabajo necesaria y las que generan nuevas tareas o demandas que hacen necesaria la incorporación de más trabajadores.

Otro aspecto cualitativo es la transformación de requerimientos de capacitación para trabajadores/as a raíz de tareas vinculadas a las nuevas tecnologías que demandan mayores calificaciones, aunque en ocasiones en detrimento de la magnitud total de la demanda de trabajo.

La organización del trabajo hace que la cantidad de trabajadores permanentes se reduzca proporcionalmente, aumentando la transitoriedad, eventualidad y subcontratación en muchas de las producciones estudiadas. De tal manera, la intermediación laboral, en sus distintas formas, continúa siendo un aspecto muy relevante a la hora de analizar la incorporación y organización del trabajo en estas producciones.

Asimismo, si bien las condiciones de contratación arrojan estimaciones de registro de la relación laboral con una dinámica creciente, el trabajo no registrado continúa en niveles altos o muy altos según la producción o tarea de que se trate. Esta mayor registración se verifica según los informes, en producciones con dificultades de retención de personal, por la incidencia de programas de política estatal (como  los convenios de corresponsabilidad gremial) y en las producciones con mayor presencia de inspección o accionar sindical.

Respecto al perfil de la fuerza laboral, se considera la composición por género, el origen local o migrante de la fuerza laboral y los cambios en los requerimientos de calificación por parte de las empresas. Así, se verifica, por tarea, que la composición de género encuentra variaciones incorporando a mujeres solo para labores específicas en los ciclos productivos. Asimismo, en referencia a los procesos migratorios se verifica la continuidad de algunos flujos de desplazamiento “históricos”, como los de la producción de peras y manzanas en el alto valle de Río Negro y la reducción o estancamiento de otros como se manifestó en los casos de las producciones olivícolas de Catamarca y La Rioja.

Los estudios publicados en la colección, y los que se encuentran actualmente en proceso de edición, muestran escenarios futuros de las producciones, la tecnología y el trabajo agropecuario. En principio, y con recaudos de no generalizar erróneamente, se puede afirmar la continuidad e intensificación de procesos de incorporación de tecnología de distinto origen, con una tendencia al desplazamiento y disminución del número de trabajadores, aunque con la emergencia o consolidación de puestos relacionados a las nuevas tecnologías que requieren de mayores niveles de calificación de los trabajadores y que pueden implicar en estos casos mejoras en las condiciones de contratación.

 

Serie ImpaCT.AR Desafío 58 Cuantificación y caracterización de los mercados de trabajo de actividades de base agraria para la gestión de políticas públicas disponible en  http://www.ceil-conicet.gov.ar/publicaciones/impact-ar-desafio-58/