Etnicidad y clase en la formación de una fuerza de trabajo subalterna: trabajadores paraguayos en la industria de la construcción del Área Metropolitana de Buenos Aires / Alvaro Del Aguila

Álvaro Del Águila

Dr. en Antropología (FFyL-UBA)
Lic. en Higiene y Seguridad en el Trabajo (UM)
Becario postdoctoral CEIL – CONICET

La tesis buscó situarse en la confluencia de tres grandes vertientes de indagación: migración, trabajo y poder. Fue el resultado de un acercamiento etnográfico de varios años a obras en construcción de edificios en el Área Metropolitana de Buenos Aires. Allí, desde un comienzo, al conversar con los obreros, llamó nuestra atención el importante número de trabajadores paraguayos que provenían del sector rural y que se habían dedicado a faenas agrícolas antes de emigrar. Esta situación nos condujo a reflexionar sobre las relaciones específicas que podían existir entre el proceso migratorio hacia el AMBA del trabajador rural paraguayo y su posterior incorporación en la industria de la construcción. ¿Por qué había tantos migrantes que provenían del campo y tan pocos que venían de Asunción u otra gran ciudad del país? ¿Esto tendría que ver con algún tipo de reclutamiento de trabajadores que se llevaba a cabo en estas localidades? ¿Por qué se empleaban en la construcción si casi ninguno manifestaba tener experiencia previa en el sector? En síntesis, ¿qué relación había  entre el hecho de ser paraguayo, provenir del ámbito rural y trabajar en las obras del AMBA?

Como podrá irse apreciando, el objeto de estudio de la tesis no fueron “los paraguayos”, “los migrantes” o “las obras”, sino un proceso social específico por el que se incorpora nueva  fuerza de trabajo al mercado y la producción del AMBA.

La tesis se propuso la realización de tres objetivos. En primer lugar, identificar las dimensiones históricas del proceso en que se inscriben la emigración y la posterior inserción de varones paraguayos en la industria de la construcción del AMBA. Considerar el proceso histórico nos permitió entrever ciertas causas profundas que subyacían al sistema migratorio-laboral que aportaba fuerza de trabajo paraguaya a las obras del AMBA. Dicho sistema hallaba su sustento en un largo proceso histórico de estructuración de la desigualdad entre nuestros países. Para su legitimación, dicho sistema debió construir por distintos medios una imagen de Paraguay como nación más “pobre” y más “atrasada” que la nuestra, “de la que la gente busca irse”.

Para analizar esto, centramos nuestra atención en el campo paraguayo. Vimos que la “alternativa de la emigración” comienza a configurarse muy lentamente entre las clases populares del campo paraguayo. Desde el final de la Triple Alianza, pasando por la Guerra del Chaco, la Revolución del ´47 y luego la dictadura stronista, la expansión latifundista va configurando poco a poco las condiciones que darán lugar a distintas “oleadas” de expulsión rural.

Nos dedicamos luego a caracterizar tres dimensiones de la experiencia del trabajo en los entornos agrícolas de Paraguay: para qué, cómo, y entre quiénes se produce. Vimos que las representaciones y racionalidades que priman en estos entornos guardan importantes diferencias respecto de las del “homo economicus capitalista” (Bourdieu, 1977). Entre otras cuestiones, mostramos que los trabajadores rurales paraguayos sostienen un sistema de valores específico, en el cual la membrecía a la “comunidad moral” surge de un sentido compartido del trabajo y del uso de la tierra. En estos ámbitos, el parentesco y la confianza mutua entre las personas se erguían en piedras angulares de la producción, la distribución y el consumo. Veríamos luego cómo, en muchos casos, estas cosmovisiones se reactualizaban en las obras del AMBA.

Ya en Buenos Aires, como segundo objetivo nos interesó pensar a las obras en construcción del AMBA como espacios sociales en los que tienen lugar complejas estructuraciones y yuxtaposiciones de las relaciones étnicas y de clase. Durante el trabajo de campo, y si bien a simple vista no parecía haber grandes diferencias entre las condiciones de trabajo a las que se sometía a obreros migrantes y a nativos, pudimos notar que estas diferencias se tornaban más nítidas al analizar los modos en que el empresariado argentino concebía y valoraba el trabajo aportado por los migrantes paraguayos. La propia naturaleza subrepticia de esta valoración diferencial que el empresariado hacía de la fuerza de trabajo migrante llevaba a que sólo en parte la misma se expresara en el salario. A pesar de ello, pudimos captar un amplio abanico de “pequeñas segmentaciones y distinciones” que ocurrían en el espacio laboral (y no sólo en el mercado de trabajo) y que únicamente afloraban al considerar en detalle el proceso de producción. Sostuvimos así que, lo que a nivel social se presentó como un complejo de segregación/estigmatización/exclusión de los migrantes limítrofes en general en Argentina, para los trabajadores rurales paraguayos en las obras se tradujo en un proceso de “etnificación de la fuerza de trabajo” (Wallerstein, 1979), desde la cual el migrante fue “incluido desde su exclusión” (Halpern, 2009).

 

Ahora bien, el análisis de las yuxtaposiciones y recomposiciones de la etnicidad y la clase en las obras sin duda resultó sumamente complejo. Nos interesó aquí enfatizar en esta complejidad para apreciar cómo la lógica de la etnicidad coadyuva a garantizar el cumplimiento de la palabra y el establecimiento de confianza en las obras. A nuestro entender, y a diferencia de otros abordajes (Vargas, 2005), el parentesco, la vecindad y el paisanaje funcionan como principios articuladores de enorme peso al interior de las obras, más aún que la nacionalidad. Esto se hizo visible a través de múltiples cuestiones.

Vimos luego que la propia migración hacia el AMBA era interpretada por los trabajadores de origen rural como un proceso de movilidad social ascendente. En este sentido, en sí mismo, venir a Buenos Aires era percibido como un progreso de vida en términos comparativos. Sin embargo, este “progreso” se enfrentaba, antes o después, con normas implícitas por las que se obstaculiza la integración con plenos derechos de los migrantes limítrofes. A partir de esto, sostuvimos que la movilidad de los migrantes paraguayos en la construcción resultaba sólo aparente, y que lo que verdaderamente tenía lugar era un proceso por el cual los migrantes comenzaban a ocupar cada vez más roles de responsabilidad y jerarquía al interior del proceso productivo, sobre todo con miras a establecer cuadrillas de trabajo más eficientes y ajustadas al mandato productivo.

Luego analizamos la exposición a riesgos laborales. Parte del empresariado esperaba que los trabajadores paraguayos acepten más el riesgo que entrañaba el trabajo en las obras dado que, en su carácter de “extranjeros” y de “campesinos”, eran pensados por el sector empleador como más subalternos que los subalternos. Sin embargo, como mostramos, la dimensión del riesgo era entendida por el conjunto de los trabajadores en términos mucho más amplios, diferenciando entre quienes para trabajar utilizaban el cuerpo (obreros) y quienes “la mente” (capataces, arquitectos, ingenieros, etc.), entre se “ensuciaban” y quiénes no. Así, la experiencia de los trabajadores paraguayos aparecía inmersa en un modelo más amplio de “masculinidad física”, atravesado por un discurso de clase vinculado a la organización de la industria. La identidad étnica o nacional no era rechazada pero, en este punto, aparecía sobrepasada por este modelo de “masculinidad obrera”. Y esto porque la masculinidad de los obreros constituía en sí misma un sistema de valores que, en torno al riesgo, establecía diferencias entre quienes trabajaban con el cuerpo y quiénes no. A partir de esto, existían solidaridades que lograban construirse en torno al reconocimiento de condiciones de explotación compartidas y que, en este sentido, servían como expresiones ocupacionales del sentido que los sujetos otorgaban a la clase social. Por el contrario, las diferencias nacionales sólo representaban en este sentido una diferenciación secundaria, que poco decían sobre el riesgo o la masculinidad a los ojos de los obreros.

Luego analizamos una serie de altercados concretos que pudimos presenciar en las obras. Notamos que, en general, los conflictos que atravesaban a los sujetos se mantenían en estado latente, ya que ello permitía que el proceso productivo se desarrolle con normalidad. Sin embargo, de tanto en tanto, surgían discusiones que lograban expresar lo que verdaderamente pensaban unos de otros. En estos casos, los conflictos adquirían la forma de “hechos sociales totales”, en los que se entremezclaban antagonismos de clase y diferenciaciones étnicas y nacionales. De hecho, en más de una oportunidad, ciertos conflictos vinculados a antagonismos de clase terminaban por ser interpretados en clave étnica, como si se tratase de conflictos relacionados a distintos “modos de ser”.

De este modo, la diferenciación entre los trabajadores migrantes y el jefe de obra, los arquitectos y otros nativos que cumplían roles no manuales en la industria era interpretada en términos “inconmensurables”. Esto implicaba la absoluta y total imposibilidad de convertirse unos en otros. Esta oposición se construía tanto en términos étnicos y nacionales como de clase. Aquí, nos enfrentábamos a una interpretación de la nacionalidad en términos de clase. Revitalizamos así la concepción de Díaz Polanco (1988) que afirmara que, en ciertos contextos económicos y sociales, la etnicidad debe ser considerada como una dimensión de las clases, en tanto y en cuanto la reproducción de lo étnico (re-configuración, en nuestro caso) se enmarca en la dinámica de la subordinación de determinados sujetos a roles específicos en la producción.

Como último objetivo, nos interesó preguntarnos por los modos en que los trabajadores  paraguayos conseguían organizarse en la obra. Analizamos así tanto las distintas expresiones de resistencia a la explotación como los métodos de control empresarial destinados a minimizarlas. En relación a la organización colectiva, esto pareció relevante dado que, a pesar del gran número de paraguayos en la industria de la construcción del AMBA, su participación y representación en el sindicato de trabajadores de la construcción (UOCRA) resulta escasa en términos relativos. Recordemos que la UOCRA se sumó al discurso oficial hacia mediados de la década de los noventa, llevando a cabo campañas xenófobas contra el trabajo de los migrantes. El modo por el cual se criminalizó al migrante durante estos años representa un hito histórico en el proceso de “etnicización” al que aludió Halpern (2009), y se habría reflejado en los discursos de algunos líderes sindicales para quienes “la responsabilidad por la falta de trabajo, los accidentes laborales y los bajos salarios no serían ni responsabilidad del gobierno ni de las empresas ni del sindicato, sino culpa de los ‘bolitas´ y los ‘paraguas’ que les robarían el trabajo a los trabajadores argentinos” (Grimson, 2006: 83). A partir de esto, pudimos ver que algunos migrantes optaban por participar políticamente de asociaciones de migrantes y no de sindicatos. Así,  formas novedosas de asociacionismo surgían, tales como ATPRA (Asociación de Trabajadores Paraguayos Residentes en Argentina), surgían con el fin de señalar el  componente migratorio de la identidad laboral.

 

Hubo muchas preguntas que debimos dejar abiertas y en suspenso. Actualmente, nos encontramos profundizando en cuestiones relativas al riesgo laboral, ampliando la investigación al conjunto de los trabajadores en las obras del AMBA.

 

Bibliografía

Bourdieu, P. (1977) Argelia 60. Estructuras económicas y estructuras temporales. Siglo XXI: México

Díaz Polanco, H. (1988) Etnia y nación en América Latina. México: Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.

Grimson, A. (2006) “Nuevas xenofobias, nuevas políticas étnicas en Argentina”, en Grimson, A. y Jelin, E. (comps.) Migraciones regionales hacia la Argentina. Diferencia, desigualdad y derechos. Buenos Aires: Prometeo.

Halpern, G. (2009) Etnicidad, inmigración y política. Representaciones y cultura política de exiliados paraguayos en Argentina. Buenos Aires: Prometeo.

Vargas, P. (2005) Bolivianos, paraguayos y argentinos en la obra. Buenos Aires: Antropofagia.

Wallerstein, I. (1979) El moderno sistema mundial. La agricultura capitalista y los orígenes de la economía-mundo europea en el siglo XVI. Madrid: Siglo XXI